Mis andanzas en Scientology

Hacia 1988, siendo yo un chaval, mi hermano mayor me llevó a un sitio a hacer un curso sobre tecnología de estudio. Más allá de ser una academia, aquello era la sede de una asociación en la que participaba gente con un nuevo punto de vista sobre la vida. A medida que iba conociendo más, me sorprendía hasta qué punto estos planteamientos tenían que ver con mis propias ideas, con mi propia forma de ver las cosas.

La espiritualidad del hombre, el valor de la comunicación, la honestidad con los demás y con uno mísmo, etc. eran valores con los que me sentí inmediátamente identificado. Además, allí recibía un trato de igual a igual a pesar de ser mucho más joven que la mayoría.

Había llegado a la primera sede de Scientology en España: La Asociación Civil de Dianética; y estaba tan entusiasmado que quería involucrarme hasta los tuétanos y darlo a conocer a todo el mundo.

En aquel momento Scientology experimentaba un importante auge en España. El éxito de los centros Narconon que estaban sacando de las drogas a miles de personas, la campaña de diseminación de Dianética, que difundía el libro en kioscos, televisión, radio… poniéndolo en manos de todos los sectores de la sociedad española; era increíble cómo con tan pocos medios pero con tanto entusiasmo se podía hacer tanto. Sin embargo un movimiento así no interesaba a todos y se encontraría con una fuerte oposición desde el gobierno y los medios de comunicación.

Esta campaña de difamación afectó a mi familia que veían cómo un jovencito de quince años se volcaba en una cosa tan mal vista y se opusieron a que continuara participando en estas actividades, así que, como un buen chico, dejé de acudir.

Pese a que tardé en volver a tener contacto con la asociación, durante mis años siguientes núnca dejé de aplicar lo que había aprendido sobre el estudio, la mente, la comunicación, etc. y siempre que tenía un problema que no sabía bien cómo resolver acudía a un scientologist o a los textos que conservaba sobre Scientology.

Años más tarde, ya casado. A mi mujer y a mí nos premiaron en la empresa en la que trabajábamos con el Curso de El Manual de Cienciología y aquí tomamos contacto, yo de nuevo y mi mujer por primera vez, con la Iglesia.

Pero en ese momento estábamos en otras mil cosas y nuestro acercamiento era más bien de diletantes. Acudíamos a Scientology cuando teníamos problemas (algunos fueron gordos), encontrábamos ayuda y volvíamos a nuestras cosas. Hoy podemos decir que nuestro matrimonio ha llegado hasta aquí gracias a la ayuda de los servicios ministeriales de la Iglesia.

En cierta ocasión, una disputa en mi trabajo me causó una crisis importante y la intervención de una amiga scientologyst que me ayudó con ética y me puso en manos de un auditor me ayudó a darme cuenta de muchas cosas sobre la vida y sobre mí mismo, pero una de las ganancias más bonitas y que más tienen que ver con lo que estoy haciendo hoy en día y con el sentido de este blog, es que yo estaba buscando ser feliz y conseguirlo dependía de crear a mi alrededor un entorno en el que cuantas más personas abarcase y cuanto más felices pudieran ser más iba a elevar mi felicidad.

El propósito estaba claro pero hacían falta las herramientas, así que retomé con más ahínco el curso de El Manual de Cienciología para convertirme en Ministro Voluntario. No había terminado aún el curso cuando empecé a oir hablar sobre un proyecto para poner en Madrid la primera Organización Ideal de Europa y supe de algunos amigos involucrados en el proyecto y empecé a interesarme…

Poco después volaba junto con siete compañeros hacia Los Ángeles, California, donde conocimos la sede de la Dirección Internacional de Scientology, la sede de ABLE Internacional, la sede de WISE Internacional y la sede de CCHR Internacional. Incluso acudimos a la inauguración de la Fundación El Camino a la Felicidad Internacional.

Ahí me dí cuenta de que estaba tomando parte en un movimiento religioso de alcance mundial que aspiraba a conseguir “una civilización sin demencia, sin criminales y sin guerra, donde el capaz pueda prosperar y los seres honestos puedan tener derechos, y en donde el Hombre sea libre para elevarse a mayores alturas” (L.Ronald Hubbard, Las Metas de Scientology) y que lo iba a conseguir con o sin mi ayuda…

De esto hace ya casi cuatro años durante los que he sido miembro del personal de la Congregación de Cienciología de España, A.C. Hoy soy responsable de las áreas públicas de la Iglesia en Madrid y estaré encantado de recibirte para enseñártela y aclararte cualquier duda o pregunta que tengas sobre qué es Scientology.

ARC

Iñaki Méndez

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8 Respuestas a “Mis andanzas en Scientology

  1. Maravillosa historia Iñaki que me alegra muchísimo que me hayas dejado disfrutar de un feliz desenlace en el que os admiro como pareja tanto a ti como a Cristina y a tus hijos.
    Me habeis demostrado con hechos y con veros que es una falilia Scientologist.
    GRACIAS por aplicar la tecnologia de LRH y servir de ejemplo.

    “Tú eres importante para otras personas. Te escuchan. Tú puedes influir en otros”.
    L.R.H. Camino a la felicidad
    Capítulo “La Felicidad”

  2. ¡¡¡Muchas gracias chavala!!! Al final vas a conseguir que nos pongamos coloraos.

  3. dicen que el proposito del hombre es la inmortalidad a traves de sus areas en las que vive. Yo me he sentido un poquito mas inmortal pues algo de mi está en esa historia. sigue buscando la eternidad, vas por buen camino hermano.

  4. No sabes el buen rollazo que me ha dado leer este comentario… ¡Y tánto que algo de tí está en esta historia! Que se entere todo el mundo ¡Tú tienes la culpa de buena parte de la historia porque eres el “hermano mayor” de la historia!

    Ahora… no me basta ir por buen camino, necesito ir bien acompañado ¿vamos?

  5. Oye Iñaki, esto es ya como demasiado… Tú también tienes, como yo, la edad del Freewinds! Mmmmh…. 1988, eh? Otra más de estas “coincidencias” ¡y ya me va a parecer francamente espeluznante!

  6. He tardado en contestar a este comentario por dos razones: de repente me ha traído a tiempo presente (lo que se agradece) y me ha hecho consciente de todo el tiempo que llevo en danza (lo que no tanto); y por otra parte no sé muy bien cómo tomarme eso de “espeluznante”.

    Según el DRAE:

    espeluznante. (Del ant. part. act. de espeluznar). 1. adj. Que espeluzna.

    y

    espeluznar.

    1. tr. Descomponer, desordenar el pelo de la cabeza, de la felpa, etc.

    2. tr. Erizar el pelo o las plumas. U. t. c. prnl.

    3. tr. Espantar, causar horror. U. t. c. prnl.

    Mucho me temo, leyendo tu perfil, que hay más coincidencias, así que espero que te estés refiriendo a la primera definición y no a la tercera.
    Un abrazo
    Iñaki

  7. Me refería a la tercera, en realidad. Pero las semejanzas de “gustos/disgustos” no son tan tan… digamos desordenadores del pelo o las plumas! Jajaja Lo que me espanta son las coincidencias aquellas de tiempos y fechas y esa clase de cosas… pero en fin, ¡tú ni te preocupes!

  8. Porque si te fijas bien, los perfiles tienden todos a ser más parecidos que distintos…. lo cual no es sorprendente, después de todo.

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