homenaje a un vecino bloguero

Esta entrada es un homenaje a un bloguero vecino que ha cumplido un año (como bloguero). Como es un homenaje se hará de la forma en que él escribe: sin pausa pero sin prisa. Yo soy de puntos suspensivos, de muchos puntos y aparte, de frases no muy largas, de dejar que corra el espacio, el aire, huyo de la condensación y busco la simplicidad. ¿Qué difícil es esto! Se me va el dedo a la tecla del “enter”. Sentía que te debía algo… a ver si consigo soltarlo así tal cuál y luego publicarlo, claro. A ver cómo te lo explico. Desde el primer momento que descubrí tu blog en el de Karen, me atraía la foto de la ventana negra, y todo lo que escribías: las conjeturas, las reflexiones, los interrogantes… me parecía interesante tu forma de escribir. Pero según en qué momentos, me afectaba de alguna forma que yo no controlo del todo y me provocaba emociones que no me apetecían (a veces me enfadaba contigo, otras me ponía triste, o se me quedaba la sensación de que todo estaba tan mal que no se podía hacer nada). Me encantaba leer tus charlas con Milla y Karen pero no conseguía implicarme de alguna forma en la que me sintiese bien. Seguro que se han notado mis intentos de acercamiento, mis idas y venidas, mis retiradas… y yo sé que algunas personas lo han interpretado como que no te soportaba, que me caías mal… pero no es verdad. Y el día de mi cumpleaños te eché de menos. Me alegré un montón cuando pasaste del negro al blanco, me sentía más cercana. Me gustaba cuando desvelabas alguna cosa acerca de ti (que eres maestro, que tienes hijos, tus ideas políticas)… porque me ayudaba a comprender, y sentía que podía acercarme de nuevo… Entonces sucedió algo. Recuerdo una noche que entré a tu blog y leí la entrada en la que contabas la historia de tu hermano. Me quedé literalmente pegada a la pantalla y mientras bajaba leyendo estaba pensando ¡que acabe bien, por favor! De alguna forma intuía que no iba a ser así pero no podía dejar de leer. Me quedé un rato pegada a la silla, se me vinieron encima muchas cosas (que yo sé por qué suceden. Tiene que ver con el libro que un día te recomendé: “Dianética”) quería decirte algo pero no sabía el qué, tuve una angustia que me duró tres días y entonces decidí que no volvería a entrar en tu blog, sólo leería las largas e interesantes conversaciones que teníais Milla, Karen y tú en su jardín pero no llegaba a intervenir. Luego vino la noche alborotada en el jardín de Karen donde entre bromas… volví a sentirme cercana y decidí que era un poco estúpido haber tomado la decisión de no entrar en tu blog porque había cosas muy interesantes y me di cuenta de que la cosa estaba en cómo estaba yo cuando te leía (quiero decir: si estaba bien ese día, me divertía, pero si estaba mal, me arrastraba). Anoche cuando leí la entrada de tu primer aniversario, no sé… me sentí muy cerca, me apeteció decirte como Milla un montón de cosas pero… no sabía cómo. Esto se me ocurrió hoy y estoy pensando según escribo que madre mía, que vaya rollo, que no sé si publicarlo o no… Bueno, pues eso, que me alegro un montón de haberte “conocido”, que tienes una fuerza arrolladora escribiendo y que si a veces me retiro… ya sabes por qué es. Y que me alegro de que te vayas abriendo poco a poco. ¿Sabes qué? Me siento aliviada y en paz.
Cris.

Anuncios

9 Respuestas a “homenaje a un vecino bloguero

  1. Hay una cosa infrecuente: la sinceridad.Hay otra más infrecuente todavía: saber usarla.No vale con decir lo que uno piensa, hay que saber decirlo.Tú lo has hecho magistralmente.Cuando he leido tus palabras por primera vez lo he visto todo transparente.Si tenías alguna duda en publicar tu entrada te equivocabas al dudar.Te aseguro, al menos en lo que a mí respecta,que has acertado plenamente.En el fondo y en la forma.En el fondo, por la verdad con la que hablas y en la forma porque es auténtica.
    En cualquier relación lo peor de todo es el fingimiento.La mentira nos puede procurar algún atajo pero sólo la verdad nos acerca.
    Mi ánimo cambia constantemente, envidio la alegría que transmites y esa vocación por buscar lo positivo.Sé lo que no te gusta.Lo que sí quiero que sepas es que no finjo.Tan verdad es el Jusamawi que te enfada como el que te conmueve.
    Yo también siento alivio por tu alivio y te agradezco de verdad que no usaras antes la tecla “enter”

    Gracias por todas las cosas que has dicho.

  2. Este es el mágico premio de la comunicación. Uno se siente más libre y sube la afinidad.
    Me alegro un montón de haberlo publicado y de que lo hayas comprendido.
    Gracias por tu respuesta, sin ella el ciclo de comunicación no estaría completo.
    ¡Me siento genial! ¡Ahora ya puedo comunicar contigo si quiero y si no, pues no! Antes no podía.
    ¡Ah!Ya sé que no finges.
    Un abrazo.
    Cris.

  3. ¡¡¡Jajajajajaja!!! Cómo son los leoncitos, como los Inmortales: “Sólo puede haber uno…” ¡Qué territoriales, Dios mío!

    Bueno, me alegra inmensamente toda esta historia, especialmente por lo inesperada.

    Por cierto ¿qué les parece si terminan un duelo que dejaron inconcluso en el jardín, por favor? El sábado me toca podar algunos de los frutales y debo sembrar dos canteras con hibiscus para que Karen las encuentre en flor… no puedo tener cadáveres tirados por todas partes, ni enterrados tampoco, por más abono que se necesite. Así que si son tan amables de terminar su ciclo de acción…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s