¡Aventura! Objetivo – Japón

Hola a todos:

Acabo de recibir este correo de István Szaniszló, encargado de los Ministros Voluntarios de Scientology de Europa que a continuación os transcribo:

“Asunto: ¡Aventura! Objetivo – Japón”

“Queridos Ministros Voluntarios,

“Se necesitan urgentemente 200 Ministros Voluntarios europeos más en Japón para manejar los efectos posteriores al terremoto, ayudar a los heridos y a la población que ha sido evacuada, entregar ayudas, ayudarles a superar la pérdida y la confusión y la histeria causada por la radiación (vosotros como Scientologists sabeis que uno de los principales efectos de la radiación es la histeria) y trabajar junto con los cuerpos de emergencia.”

“Lo que buscamos es: scientologists, entrenados en la tecnología de uno o varios de los folletos del Manual del Ministro Voluntario o al menos que
puedan entragar ayudas y que puedan permanecer en Japón por al menos un mes.”

“Una vez sea aprobada la solicitud (OK de Ética, OK de OSA, OK médico, etc.) se proporcionarán los billetes de avión individualmente para cada Ministro Voluntario. La condición es que deberías ser capaz de permanecer al menos durante un mes en Japón y haber sido aprobada tu solicitud.

“Si quieres ir a Japón, o sabes de cualquiera que quiera ir o debería ir, tienes que escribirme en respuesta a esta dirección de e-mail
istvan@volunteerministers.eu

ARC: István Szaniszló
VM Hotline Europe”

Por lo que yo sé, además de muchos otros VMs de todo el mundo, ya está en Tokio Alex del Llano quien fué el encargado de los Ministros Voluntarios en Puerto Príncipe durante la estancia allí de los VMs españoles.

Si os animáis ya sabéis dónde escribir. Si tenéis cualquier pregunta podéis contactar conmigo en voluntarios@iglesiadescientology.es  y os ayudaré en lo que pueda.

Un abrazo

Iñaki Méndez

¡¡¡basta ya!!!

Hacía mucho tiempo que no escribía nada en el blog, pero hoy me ha llegado un correo de Milla y me ha parecido la escusa perfecta para publicar algo.

Es una protesta para gritar a los cuatro vientos

¡¡¡¡¡¡¡basta yaaaaaaa!!!!!!!


]

esta familia os desea…

Que en el año que está a punto de comenzar sigamos compartiendo un montón de cosas juntos.

Que sepamos darle más valor a todo lo bueno que tenemos alrededor que a lo malo.

Que sepamos sacar provecho a todo lo que nos suceda para seguir creciendo como personas.

Que tengamos “tiempo” para disfrutarlo con nuestros seres queridos, para hacer realidad un montón de proyectos que nos gusten y para “perderlo” en lo que nos apetezca.

Que no nos perdamos esas pequeñas cosas que a veces no vemos y que hacen la vida especial (la sonrisa y el abrazo de un niño, la luna saliendo en el cielo, el arcoiris, el silbido del viento, los rayos de sol acariciándonos…) y sepamos disfrutar de toda la riqueza que poseemos (el mar, las montañas, el campo en primavera, el bosque en otoño, las puestas de sol, las lunas llenas, los paseos cogidos de la mano de la persona que amas, abrazar, mirar las estrellas, besar, reír, saltar, correr, admirar, cantar, silbar, acariciar… ¡¡¡ es gratis !!!

Que no nos falten ganas de reinventar el futuro y de transformar el presente.

Un abrazo para todos.

Propuesta de coloquio

Hace un par de semanas hice un curso que tenía que ver con la creatividad en la escuela infantil.

Fue muy interesante porque uno se da cuenta del potencial que tenemos para crear, de lo poco que lo utilizamos muchas veces y lo peor de todo, de lo poco fomentado que está todo esto en un sistema educativo en el que se aprovecha la hora de plástica para cualquier cosa extra que haya que hacer sin quitar horas de temario de áreas más importantes como las matemáticas, conocimiento del medio… Un sistema educativo en el que hay una hora de música a la semana, la danza ni se toca… en fin, que sale algún artista de vez en cuando de puro milagro…

Este es un video muy interesante sobre este tema. Es un poco largo, pero merece la pena… además es divertido. Propongo un coloquio ¿te apetece participar?

La ayuda de Scientology

Este vídeo me encantó la primera vez que lo ví. Es una forma tan fácil y rápida de explicarle a todo el mundo lo que muchas veces nos cuesta horas y horas de hablar y hablar… Tenía ganas de compartirlo y aquí está.

Cañas, bravas y recuerdos en el Docamar

En memoria de Sonia.

No creo que nadie recuerde septiembre como un mes anhelado durante su época escolar ni creo que a nadie nos gustase dejar atrás tres meses de indolencia para volver a las clases, los deberes, los controles… pero había algo en la vuelta al cole que nos permitía soportar este acontecimiento tan terrible e, incluso, darle un toque agradable. Me refiero al reencuentro con los amiguetes, a todo lo que nos teníamos que contar, a volver a vernos como extraños que se conocen de toda la vida, más altos, más gordos, más morenos, más mayores… pero los mísmos de siempre.

Todo lo que teníamos que contarnos sobre nuestras aventuras veraniegas, que nos habíamos colado en el cine de verano del auditorio del parque por un hueco en la verja, que nos habían pillado robarndo uvas en un huerto cercano, que le habíamos dado un beso a una chica en las fiestas. Teníamos que enseñarnos nuestros nuevos deportivos puma, nuestra nueva cartera perona, nuestro nuevo reloj digital sumergible a veinticinco metros. Nada de lo cual tenía ningún sentido si no podías compartirlo con los compis.

Luego volvía la cotidianidad aderezada con recreos repletos de partidos de futbol, de béisbol, de rescates, de ollas, de pingüinos, de vueltas ciclistas de chapas, de darnos de puñetazos, de andar por ahí agarrado por los hombros con tu mejor amigo, de ignorar a las chicas que tanto nos gustaban, de formar tapones en las escaleras hasta que ya no podíamos soportar más la avalancha hacia el patio, de colarnos por las clases cuando estaban vacías burlando la vigilancia del E.T. – Juanete, el conserje contrahecho que nos perseguía por el patio con un pito para que volviésemos a clase pasada esa media hora eterna de felicidad.

Recuperar todo eso hacía que septiembre mereciese la pena. Pero un día, no se sabe muy bien cuándo, se acaban los septiembres.

No hace mucho me lamentaba por los amigos perdidos. Desde que empecé a trastear con esto del féisbuc lo primero que hice fué intentar localizar a toda esa gente que se había quedado atrás y con la que dificilmente volvería a encontrarme en lo sucesivo. Sinembargo mis búsquedas no dieron ningún resultado así que desistí y dejé de frecuentar mi cuenta y cuando lo hacía era sin mucho interés ni atención. Pero hace unos días me encuentro con una solicitud de amistad de dos compañeros del cole que además han encontrado a otros. En poco tiempo nos reunimos ocho o diez personas de esa época, empiezan a aparecer fotos y los recuerdos y la nostalgia se empiezan a remover.

La verdad es que fué un subidón de buen rollo y en seguida se empieza a hablar de quedar y vernos aunque suena a esas cosas que se dicen, “a ver si nos llamamos y quedamos” que nunca suceden. Pero de repente tenemos fecha, hora y lugar. Algunos no pueden, pero la mayoría si.

Ahí comienzan mis dudas (y sospecho que no he sido el único) En tanto tiempo ninguno seremos como nos conocimos. Visito los perfiles de todos. Aparentemente no tenemos nada o casi nada en común salvo que hemos crecido, trabajado y, en algunos casos, nos hemos reproducido ¿Y si no nos caemos bien? ¿Y si ya no tenemos nada que contarnos?

La prudencia nos lleva a quedar a la hora del aperitivo, inteligente forma de tener la comida como excusa para, en caso de que la cosa se enfríe, tirar cada uno por su camino.

En parte por “otras causas” y en parte para no llegar el primero y tener que afrontar el encuentro con uno sólo de ellos, he llegado un poco tarde pero no tanto como para ser el último. Pero nada más vernos nos hemos conocido y nos hemos reconocido y nos hemos encontrado de verdad, tal como somos y viéndonos de verdad (creo, y creo que no soy el único que lo ha percibido así)

Y hemos empezado una puesta al día alegre y divertida (a pesar de que no todo han sido buenas noticias) como si nos hubiéramos visto la semana pasada. Y al final nos hemos olvidado de la excusa de la comida hasta que, al final, nos despedíamos cuatro horas más tarde porque ya nos teníamos que ir pero sin ganas de separarnos (como esas veces, de pequeños, que acompañábamos a un amigo con el que estábamos enfrascados en una conversación de lo más trascendente hasta su portal para que luego él – o ella – nos acompañase hasta el nuestro y así por varios viajes hasta que al final la madre de alguno decía que ya estaba bien que ya no eran horas de andar por ahí e interrumpía lo que era seguramente una reconstrucción inédita del mundo)

Hemos sido seis personas con diferentes vidas, intereses, profesiones, idiosincrasias, creencias, opiniones, etcétera, etcétera (incluso en algún caso me temo que muy opuestas) pero unidas en la puesta en común de las diferentes realidades de un pasado común que poco a poco se va conformando en una sola historia compartida.

Se ha dicho que somos amigos desde hace más de treinta años, que hemos compartido diez años de nuestras vidas, que en realidad este es el comienzo de una nueva amistad, que esto hay que repetirlo. Se han hecho planes, se han puesto fechas, ya hay propuestas. Y nada de todo ello sonaba a tópico. Y ojalá que no lo sea.

Hoy, sin ánimo de entrar en los vicios y las virtudes de las redes sociales, no puedo por menos que agradecer a los entresijos del féisbuc y a la labor investigadora de Berta que un puñado de niños que compartieron septiembres y junios entre 1977 y 1987 en el Colegio Público Nuestra Señora de la Concepción nos hayamos vuelto a encontrar y hayamos podido contarnos los avatares de un verano que ha durado veintitres años.

Hoy, entre cañas y bravas, hemos recuperado septiembre.

Colegio Ntra. Sra. de la Concepción Curso 8ºB 1986-87

PSIQUIATRIA, ¿SALUD o MUERTE EN VIDA?

Llega a Madrid la impactante exposición mundial
“PSIQUIATRIA, ¿SALUD o MUERTE EN VIDA?”

Por el bien de sus hijos, es vital que los padres estén informados.

Del 21 de Octubre al 5 de Noviembre 2010, de 10:00 a 21:00 h

Avda. Felipe II, nº20 – 28009 Madrid

(Distrito de Salamanca, a 20m del metro Goya, junto al Palacio de los Deportes)

Advertencia: esta exposición incluye imágenes muy fuertes no aptas para niños.

Más información: www.ccdh.es