Queridas majestades: Es una alegría y un honor saberles por estos lares.
Respecto a la nieve, no se preocupen que no es más que lo que se ve desde la ventana de nuestro blog, pero ya saben que en él se encontrarán siempre la chimenea encendida, mantas, colchones mullidos, leche, café, chocolate o infusiones calientes y, si fuera hace mucho frío, una copita de coñac. Aunque, francamente, no creo que este año haga falta tanto pues por aquí estamos teniendo un otoño tan cálido y seco que como sigamos así no van ustedes a distinguir sus desiertos de los nuestros… No estaría mal que nos traigan, si es que llevan en sus alforjas y no es mucho pedir, un invierno un poco más húmedo (si no frío) con nieve en las cumbres y lluvia que llene los embalses…
Bruno y Darío, como bien han observado, no paran de crecer. Uno de sus juegos favoritos es luchar cuerpo a cuerpo conmigo pero a mí ya no me gusta tanto pues uno por uno ya casi me pueden, imagínense los dos a la vez… Bruno sigue siendo el mejor portero de minifutbol y ahora está en el coro de su cole. Darío sigue entusiasmado con la cerámica. No sólo se da buena maña para hacer las piezas si no para vendérselas al primero que se descuida. Este curso, además, ha salido elegido delegado de su clase. En el cole no van mal salvo algún altibajo que otro que vamos resolviendo con la Tecnología de Estudios.
No se preocupen porque no han perdido su carta, es que aún no se la han enviado, es más, no la han escrito. En esta familia tenemos el defecto de dejar las cosas para el último momento, lo que le da a la vida un toque de emoción, pero no se preocupen que este fin de semana intentaremos subsanar el retraso.
Este año ha sido un poco raro, con algunos cambios muy importantes, a pesar de lo cual no creemos habernos portado del todo mal. Tal vez hayamos dejado pasar demasiado tiempo, en alguna ocasión, en el cumplimiento de algunas obligaciones pero no ha sido por desinterés o desgana si no por tanto vaivén como les explicaba. En cualquier caso, siempre hemos reaparecido justo a tiempo, nos parece, de deshacer con un beso y un abrazo cualquier emoción negativa que hubiéramos podido generar.
No se fíen mucho de los informes de esa tal Eme. No quiero hablar más de la cuenta, que ustedes ya sabrán quién es quién y cómo se porta cada cual para poder decidir si le dejan carbón o regalos, pero seguro que ya sabrán de la soberana paliza que me dió un loco que anda por ahí embozado con gorro emplumado y capa a causa de los ardides de la muy… En fin, lo dejaremos como que fué una travesura. La verdad es que a los artístas hay que perdonarles algunas cosas, son tan excéntricos ¿han visto ya su nuevo blog?
Me gustaría aprovechar y hacerles ya mi pedido. Me gustaría tener una brújula como la de Jack Sparrow que señale lo que más deseo pues estoy un poco perdido en ese sentido. Para Cris, un paseo en globo. Para Bruno y Darío un viaje en avión. Para K, la cámara dorada que ella quiere, pero asegúrense de que tiene disparador automático y un trípode para que pueda hacerse una foto con M y enviárnosla. Para M un colibrí. Para P un arca, como la de Noé, para que pueda salvar a tooooooooodos sus animales. Para J un poco de optimismo, pero que no deje de escribir. Para W, que vuelva, a pesar de M. Para E salud, pero que no deje de escribir. Me faltan algunos… para ellos, que el año que viene estén en mi carta a los reyes.
Supongo que no se les habrá escapado, dada su magia y la suspicacia forjada tras tantos años de experiencia, que tras la apariencia de generosidad por la que pido en mi carta regalos para otros no hay más que egoísmo encubierto pues, en realidad, todo lo que pido serían regalos para mi. Aún así, espero que lo tengan en cuenta.
No les molesto más con mis cosas, que sé que empieza una temporada de mucho trabajo para ustedes. Les dejo seguir su ronda.
Un beso de los cuatro para los tres.
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